lunes, septiembre 25, 2006

Parkour

Parkour

El Parkour es una forma de partirse los piños filosóficamente.

Su planteamiento es tan simple como el mecanismo de un chupete: se trata de unir dos puntos mediante una línea recta, que, al parecer, sigue siendo la forma mas económica de hacerlo.

Pero lo que tiene su aquel, es que dicha línea la dibuja a puro brinco un gachó, el traceur, que corre y salta cual primate para superar los obstáculos y mantener su insobornable trayectoria.
Una vez fijados el punto de salida y el de llegada, si hay que saltar se salta, si hay que trepar se trepa. Que se encuentra un árbol, se sube y de allí salta a otro, que se topa con un muro, se encarama a él y accede a una ventana.

Y no de cualquier forma, sino manteniendo compostura y estilo, tobillos de hormigón con apariencia de goma y dedos finos siempre dispuestos a agarrarse a una cornisa.

El traceur salta con la elegancia de una pantera, y si alguna vez su vuelo encuentra el suelo, no tuerce el gesto, ni resopla, ni se lleva la mano al glúteo o se limpia la rodilla con saliva. El traceur se levanta y sigue.

Para que luego digan que la juventud se tuerce, o que es inconstante o díscola. Su slogan: Ser y durar.

El Parkour salió del magín de un militar-bombero que lo ideó para que su hijo pudiera sobrevivir a los rigores castrenses. La escalada en el marco del ejercito no es asunto desdeñable, pero al mancebo le ponía más acceder a cimas mas palpables y con sentidos no exclusivamente verticales. Así que, colgó el cetme, y sustituyo árboles por edificios, y lagos por fuentes.
En realidad, esto no es nuevo. Hace cuarenta años ya lo hacía Mary Poppins, niñera inconsciente, acompañada de un deshollinador y dos párvulos por los tejados de Londres. Siempre me encantó esa secuencia, desde niña. Mi madre no encontraba la forma de desprender mis garras de la butaca del cine de sesión contínua donde la veía una y otra vez.

Si mi sacro fuera un poco más profano, me pondría una falda con crinolina y desde mi balcón saltaría a la cornisa del Centro de salud, de ahí a los Cubos de la Plaza de Santa Micaela, y luego de farola en farola, Gran Vía arriba, hasta llegar a los acogedores brazos de la Cibeles.



Podeis verlo aquí a escondidas de adolescentes y maduros emuladores, por Dios…no intenteis hacerlo en vuestras casas...

11 comentarios:

El Deivid dijo...

Realmente admirable. Y absorbe las caídas con cierto pragmatismo.

toxcatl dijo...

Esto tambien lo hacia Alejandro Jodorowski en Chile; pero sin saltar cual gamo por el monte...

Aristóteles dijo...

Mejor pásame la clave tu, escribes muy bien tus textos. Por cierto ¿Son tuyos los dibujos?

Marga: Generalmente no suelo dar click a los videos que ponen en los blogs; antes tenía internet por teléfono y era demasiado lento, ahora tengo lo tengo por cable y pude apreciar este video mágico del "hombre araña" inmediatamente.

Oye, por supuesto que en mi blog ya hemos definido qué es el ser humano. ¡Claro! Nos ha costado muchas otras entradas pero, te invito cordialmente a leer uno de los mejores post de comunikación, estoy seguro que no te quedará ninguna duda. Si persisten las molestias, puedes "hojear" algunos post anteriores a ese.

http://comunikacion.blogspot.com/2006/03/qu-es-el-ser-humano.html

Muchos besos para ti.

Detrásdelreflejo dijo...

Lo que hace la televisión ...

Carlos Serra dijo...

Hola otra vez Marga (hay una entrada para ti en mi blog)! Muchas gracias por tu visita a mi blog. La lengua no es el problema realmente, el problema es no comunicarse. Entiendo tu lengua. Felicitaciones, tu blog es muy agradable y fino (y que belos les debujos!). Es para mí un gran placer de visitarlo.

David Jaseljof dijo...

Impresionante. Solo con verle ya estoy agotado. Un blog muy chulo, me encanta como introduces el post en las ilustraciones.

Leo Zelada Grajeda dijo...

Interesante tu relato y bien escrito.

Saludos de un escritor en Madrid.

coronado-mon dijo...

querida marga un gusto sentirte por nuestro pago llamado "dos mundos"
subiremos nuestros egos juntos!!!

jajaja...exitos!

cecilia & laureano

Yayo Salva dijo...

¡Ufff! Qué cansancio me da de solo verlo. Un beso.

Eulalia dijo...

Marga, ¡Por Dios!
Bastante tengo con los saltos lógicos que he de dar para mantenerme cuerda viendo los distintos canales de tv, leer el periódico, hablar con mi hijo, cocinar, ser confidente de amigos/as (soy la que más tiempo tengo para escuchar), etc.
Creo que se trata de un "artdeport" demasiado heavy...

suri kata dijo...

No pude evitar enseñar "eso" a mi hijo y para mi espanto le pareció maravilloso. Me tranquilizó diciendo que en Mary Poppins el único que tenía un poco de juicio era el padre.