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jueves, septiembre 07, 2006


Energía eléctica de Cementerio

En un cementerio patrio han instalado unos paneles que extraen energía de las tumbas con tanta eficiencia , que los muertos son capaces de hacer reventar de luz cuatro poblaciones a la vez.

Hasta la fecha disfrutaba yo de la ensoñación romántica de la rosa naciendo de las cenizas del amado, del humus humano haciendo brotar la enredadera, del poeta encaramándose al cielo a través del tronco y las hojas de un nogal.

Pero tamaña practicidad energética de fuegos fatuos corales y muertos trabajando después de espicharla no puede por menos de erizar mis vellos.

Esta es la vida después de la vida que nos prometían.

Yo no quiero dar energía después de muerta para encender, teles, ni hornos microondas, ni árboles de navidad.

Que me quemen, y si luego tienen tiempo y ganas, que me esparzan desde la noria grande del parque de atracciones, pero, por favor, no me hagan ponerla en funcionamiento.


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viernes, septiembre 01, 2006

Síndrome postvacacional

Síndrome postvacacional
Si hay alguien que esté a favor de la introspección psicológica y de la ayuda del loquero soy yo.
Mi primer amor fue un amiguito que con diecisiete años ya había estudiado cuatro de medicina e iba para psiquiatra, además disponía de un abdominal con un alicatado impecable. Ya sabeis que la combinación entre de la neurona cultivada con el biceps fibroso me pone mucho, que le vamos a hacer.

El padre de mis vástagos era psicólogo (por la Sorbona ¿eh?) y listo como pocos. Montó un centro de terapia sobre las procelosas cimas de un pueblecito costero donde iba la flor y sobre todo la nata, de los neuróticos con pasta y bandolera.
Esto significa que he consumido todo tipo de terapias y talleres sin pasar por caja. Así que, intentando desentrañar los misterios y caprichos de mi psique, he sido pasto de psicoanalistas con diván de Philip Starck y cuño lacaniano, jungiano, freudiano, annafreudiano, melaniekleiniano, conductistas postpaulovianos sin perro, gurús con resaca de la era de acuario, psiquiatras gestálticos de Berkeley con kaftan y barbas, curadores a través del color, de los prismas, del barro, de la escritura japonesa, del haiku, de los colores, de los números, de los cuarzos.
He sido víctima gustosa de enderezadores del chakra , aventureros de la danza luxados y discípulos de Twyla Dwarf y la Graham, renacedores de piscina con pantalones de Kenzo, virtuosos del piano con ocarina, actualizadores de ritos andinos y cuentas suizas, visionarios de serpientes emplumadas nacidos en Oxford Street sin blanca, curadores a través de las vibraciones del gong tibetano, del barro, de las vitaminas, del ylang ylang, de los canastos de mimbre y la natación.

Menuda suerte. Durante años tomé te y pastas junto al mar con lo más granado de la psiquiatría y psicología internacional y con más de un pedorro con incienso.

Pero amiguitos, escucho lo del síndrome postvacacional y mi maltrecha carne de diván se enerva. Ay lectores queridos, es que la vuelta a la oficina pone malita a la gente, irritable, díscola, neurotiquilla. Se les cae el café en el pantalón y se hunden, el compañero les pide un informe y se suicidan. Conscientes del problema, algunas empresas ponen a disposición de los recién incorporados un gabinete psicológico, al parecer con gran éxito.
Con ponerle un cartelito de síndrome a los problemas, ya nos dan excusa para ser descontrolados, y directamente estúpidos. La frustración existe, y no estaría mal aprender a soportarla un poquito, incluso sin ayuda.
No a los síndromes tontos que nos dan permiso para ser débiles bajo el rotulo de la enfermedad, no, no y no. He dicho.
Tu comentario es el mejor regalo, no seas tacaño.....
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viernes, agosto 18, 2006




Las Fiestas de la Paloma

Con motivo de las Fiestas de la Virgen de Paloma, cada quince de agosto los madrileños tenemos oportunidad de disfrutar de nuestras propias Rive gauche y Rive droite sin necesidad de viajar a Paris. Y sin tan siquiera tener que cruzar el Manzanares river side.

Esto es así porque, con tan solo cruzar de una acera a otra en el ámbito de las Vistillas y La Latina en general, podemos elegir entre atufarnos con entresijos de gallina enrollados en un palo a droite, o con fritura de calamares au romaine, a gauche. Y si hay suerte además nos puede tocar un primate hipertrófico de peluche capaz de espantar cualquier peligro físico o metafísico con su solo avistamiento.
El valeroso Caballero del Pixel me acompañó el martes en estas andanzas. Sorprendíase el mozo del hecho de que por ser fiesta, la misma porquería de siempre costara el triple. Bueno, hace que se admira, pero su espíritu filosófico tan solo enuncia los asombros para hacerlos objeto de disertación y charla.

El vestuario en esta celebración no puede pasarse por alto. Y es que los madrileños tenemos escaso sentimiento de serlo y eso se nota hasta en el atuendo.
El traje de chulapa sufría versiones que lo emparentaban no solo con otras regiones en loca fusión castellano andaluza, sino incluso con el mundo del cabaret, con una poco ortodoxa querencia stendhaliana por el rojo y el negro y la media de rejilla.

Hay también zonas para la contemplación filosófica en esta celebración. No es difícil encontrarse con la calle totalmente vacía de coches y ambas aceras atestadas de gente. Esperan la llegada, a ras de suelo, sin descenso, de un cuadro de la Virgen. Esta versión de la Madonna, en solo dos dimensiones, parece ser la única disponible.

Los jubiletas, desafiando las recomendaciones de prudencia, pueden esperar horas para verla pasar sin mirarlos, con su carita de Julieta Venegas. Las vírgenes ya se sabe miran siempre hacia delante incluso cuando están muy tristes y asaeteadas de puñales. El palio lo portan los bomberos. Como están tan cachas pueden cargar hasta con el peso de lo místico. Sospecho con mi retorcida y sucia psique si parte del personal espera mayormente la visión bomberil, pero no, para mi pesar permanecen ocultos tras los faldones del palio.

Otra vez será.
Colgaré la ilustración cuando Monsieur Blogger lo considere oportuno, ayer tampoco fue posible. En fin....Tengo muchas dificultades para postear y subir imágenes estos días.
Asiduos y visitantes primerizos, soy toda oídos. Gracias.
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martes, agosto 15, 2006

Medidas de seguridad en los aviones

Escucho en el joyerito catódico que, debido a la cardiaca situación aérea, no podemos llevar nuestros cosméticos con nosotras en la aeronave.
Ay, donde dejaremos nuestros irisados parpados, nuestra tez de porcelana, nuestro delicado blush de pétalo de rosa. Tras diez horas de vuelo, la carita descompuesta y sin arreglo. Que tristeza, nadie sacando un espejito cuando el avión ha aterrorizado, digo, aterrizado, recomponiéndose el pómulo, volviendo a darle vida a la mirada.

Una horda de damas lívidas, sin posibilidad de rimmel, arribando a los aeropuertos internacionales.

Una rubia muy rubia, de ojos azules muy azules le planta cara al sufrido policía requisador de afeites. Consiente la dama en abandonar en un triste cestillo su fondo de maquillaje. Líquido como es podría ser potencial bomba cosmética. Acepta la rubia tal limitación no sin gallardía, pero no sin su barra, sin su barra de labios no sube al avión. Y así lo enuncia en directo al agente de la ley, y así lo reafirma mirando a cámara en un favorecedor tres cuartos.

Sin mi barra no. Sin nuestra barra no. Antes muertas que pálidas y sin color.

Amigos y visitantes primerizos pronunciaros, expresaros. Gracias.
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