martes, junio 27, 2006


Tarjetas de crédito

Escucho en las noticias que ladronzuelos informáticos duplican nuestras tarjetas en el cajero y se dedican a gastar nuestros ahorritos.
La noticia me inquieta. Pero lo peor es el hecho de que ese rectangulito contiene nuestra vida. Me temo que nos roben también el alma al copiar la tarjeta.
Seguir los rastros de nuestra Visa es reconstruir nuestra propia vida tallada a golpe de dinero. Cada paso que damos deja un rastro informático. La ropa interior que compramos cuando nos enamoramos, la habitación de hotel que alquilamos, la gasolina para ese viaje tan romántico a San Sebastián, los trapicheos de fin de mes. El extracto de una tarjeta de crédito es un mapa, un itinerario de nuestra vida. Permite intuir estrecheces, presentir complejos (ese cargo tan puntual del gimnasio en primavera), predecir comportamientos. Denme más crédito de vida y por favor, no me la dupliquen.

3 comentarios:

sombra_de_mi dijo...

¡Qué grata sorpresa tu visita!
¡Más grata todavía la sorpresa de tu página!
Me encantó lo que escribes, y también tu descripción del cajón desastre.
Gracias por tu visita desde tan lejos.
Gracias por tu comentario.
Espero recibir más visitas de tu parte.
Por la mía, seguiré apareciendo por aquí...

Besos,
Sombra de Mi

t®ako dijo...

gracias por la visita! voy a averiguar acerca de la pelicula que me dijiste, lo de las tarjetas de credito, es tan verdadero como triste... yo por eso uso efectivo jajajaja, total que por mi edad no soy "sujeto a credito"

saludos, volvere por aqui :)

Lila Ortega dijo...

uy a este paso y esa velocidad vertiginosa con la que hilvanas la vida, me estás condenando a la mudéz jajaja no puedo rematar, esta todo cerrado y dicho de la forma más bonita posible.