viernes, junio 23, 2006

La columna del profesor Habermass
La labor espiritual de un Ayuntamiento europeo

Ha llegado a nuestros oídos la noticia de que el Ayuntamiento de una ciudad europea a la que por prudencia este cronista escatima el nombre, está desarrollando una labor de corte espiritual digna de encomio. Consciente de lo improductivo que resulta para el ser humano ser presa de acrisoladas rutinas, dicho ayuntamiento, probablemente asesorado por eminentes representantes del mundo de la cultura, lleva a cabo una cruzada urbana sin precedentes.
Es sabido que, desde hace unos años, las aceras de esta bella ciudad aparecen agujereadas por numerosas obras que tienen por objetivo ensanchar aceras o ampliar andenes de metro. No obstante, a pesar de la apariencia meramente funcional de tales acciones, nos consta que, según fuentes fidedignas, el objetivo de tales tareas no es otro que el de apartar al ciudadano de su camino con el fin de apartarle de sus rutinas y expandir así su conciencia.
Todo este caos no exento de ruido, y si se me permite el juego de palabras, de furia, obedece sin embargo a un plan de corte humanista, no exento de las enriquecedoras influencias de las culturas orientales a las que nuestra civilización se muestra tan receptiva. En consonancia con esta filosofía, si el viandante está acostumbrado a caminar recto hacia su trabajo, el deber de las autoridades es contrariarle suavemente, acostumbrarle a caminar por lodazales, arena, piedrecillas.
Si el viandante estaba acostumbrado a llegar a su boca de metro en diez minutos, las autoridades le hacen consciente de la necesidad de levantarse media hora antes para que a la vez que puede ser testigo del inefable espectáculo que supone el amanecer de un nuevo día , pueda llegar a la última boca de metro que queda aún sin reparar y que se encuentra a 1000 metros de su domicilio.
Con la misma intención pedagógica se provoca que, si el viandante estaba acostumbrado a ir a hacer la compra caminando por una gran vía, se le conciencia de lo estimulante que es hacerlo atravesando el parque. De esta manera al variar por sistema la ruta se incrementan las posibilidades de nuevos hallazgos en el camino.
Felicitamos desde nuestra modesta tribuna a dicho Ayuntamiento por tomar medidas que, aunque a primera vista puedan parecer impopulares, tienen como objetivo último el crecimiento espiritual de los habitantes de la ciudad.


3 comentarios:

El Deivid dijo...

XD
Eso eso, carguémonos el planeta!

Saludos a tod@s

Garrapata dijo...

Creo que no es ese conocido ayuntamiento el único que está llevando a cabo dichas acciones espirituales. Tal labor se está extendiendo, pues al menos, otra ciudad del mismo país, está aplicando el mismo despotismo ilustrado del siglo XXI.

Y aunque no digan sus intenciones, fíjate que yo llegué a la misma conclusión que tú hará un par de meses, lo que creo confirma la teoria.

Marga F. Rosende dijo...

Me alegra no ser la única que piensa estas cosas Garrapata...