viernes, enero 19, 2007

La prima de Shylviah

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viernes, enero 12, 2007

Manicura

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miércoles, enero 10, 2007

Shylviah hace limpieza

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domingo, enero 07, 2007

jueves, enero 04, 2007

Bolso de Shylviah. Dedicado a Medeo Mandarino.

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domingo, diciembre 31, 2006

Fiesta de Fin de año de Shylviah

Esta instantánea es de Shylviah felicitándonos el Año desde Madrid.

Harta de tomarse cafés en el Starpacks, y hasta el moño de tanta compra en Machy`s, se ha venido desde N.Y. en el jet privado de un amiguete a pasar el Fin de Año en los Madriles.
En la foto veis el traje que lucirá esta noche en el Baile de Disfraces del Círculo de Buenas Artes.
Se va a llevar las uvas ya peladas en un cestillo, pues sólo toma uvas de los viñedos familiares. Son las únicas que acepta por su extraordinaria dulzura y pequeño tamaño. Si no se atraganta.
¡Feliz año!
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jueves, diciembre 28, 2006

Shylviah disfrutando de un cigarrito en la pelu.

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miércoles, diciembre 27, 2006

Más fotografías de Shylviah, Marquesa de Volandas

Ésta es una foto de Shylviah que apareció en el Dancing & Driving Review de Siracusa. Como veis, montándoselo de prima ballerina a taconazo limpio. La compañía tuvo que contratar a un podólogo de guardia para atender a sus pobres compañeras. Genio y figura…
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martes, diciembre 26, 2006

Lecciones de Ballet clásico de Shylviah


Aquí tenéis otra foto del album personal de Shylviah.
Es de su primer día de ballet en la Academia Tristán y Solda de Viena. Como podéis apreciar se empeñó en bailar con unos escarpines del siglo XVIII para desesperación de su profesor, el coreógrafo rumano Zoltan P. Padesky.
No obstante, sus progresos fueron notables.
Consiguió bailar sola el paso a dos del Lago de los cisnes hacia el segundo trimestre.
Con los escarpines.
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martes, diciembre 19, 2006

Felicitación navideña Made in Shylviah



Pues aquí teneis a Shylviah en una felicitación navideña limited edition de Wallmarcs. Esta chica sabe hacer dinero de todo. Hasta de lo que no le gusta, ya os conté que detesta las navidades. Creo que ha cobrado un pastón, que puñetera....
Pdt: En un principio el Director de Arte tenía pensado que apareciera desnudita, pero el cura párroco de Wichitta on the Lands se mostró renuente. El estilista no tuvo más remedio que plantarle un maillot (de Lucio Pilastres para Plan de Pompas). Los ecologistas parecen haber transigido con la tala de abetos que aparecen en el Christmas. La pobre Shylvitah todavía esta tomando Frenadol y tiene la nariz roja.
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domingo, diciembre 17, 2006

Shylviah pasándoselo bomba en el Studio 53 NY

Queridos lectores,
sigo tomándome un merecidísimo descanso alejada del mundanal ruido. Os dejo una foto de la loquita de Shylviah haciendo de las suyas en Nueva York. Ella siempre huye de las Navidades, a mi me encanta el turrón.
Saludos para todos.
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martes, diciembre 12, 2006


Os dejo colgado un retrato fotográfico de Shylviah realizado ni más ni menos que por Elmero Tobainas en su etapa colorista pre-neoyorkina : “ Transoceanic beauty on a windy day ” A.K.A “¡Jopé que frío!”.

Estilismo: Rufus Bernhayer. Maquillaje: Críspulo Capadocia. Ropa y complementos: J. Maguncia para Spasticus . Peluquería: Peluquerias "Herminia".


Saludos para todos.

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domingo, diciembre 10, 2006

La Pasión de Shylviah. Capítulo 3.



Desde su jaula de oro con incrustaciones de lapislázuli,
las oropéndolas entonaban sus más bellos trinos, con cuyo lirismo solo podía competir la voz de Shylviah que, en ese momento, cantaba “ Mamma quel vino é generoso” mientras mordisqueaba un petitfour.

A través del ventanal podía contemplar el jardín. Era un jardín de estilo inglés, donde la aparente naturalidad con que se disponían parterres, rocallas, setos y flores era fruto de una gran planificación y dispendio económico. Discurría por el césped recién cortado un pavo real de soberbio colorido (Ver nota 1 a pie de página) que, con la cola desplegada cual irisado abanico, paseaba entre las magnolias y las astromelias. Los cisnes se desplazaban en parejas por el lago entrelazando sus cuellos formando un corazón en los momentos de mas elevada inspiración, sorteando con éxito los nenúfares y las ranas croadoras.

Berenice-Verónica, Marquesa de Tráquea-Verada, la difunta madre de Shylviah siempre detestó ese jardín. Si la marquesa desconfiaba por sistema de todo lo natural, recelaba más aún de lo natural planificado. Las insípidas rosas de te y las glicinias colocadas como por azar, la ponían enferma. Prefería la dama los setos a la maniere versallesque, sinceramente artificiosos, formando hermosos arabescos simétricos de infinita perspectiva y sobria majestuosidad. En fin, resumiendo, y por no aburrir al distinguido lector: una despejada visión de todo y todos nunca perturbada por alguna conífera controladamente fuera de lugar.

En el laberinto de seto de la mansión paterna es donde fue más feliz en su procelosa juventud. Cuando conseguía llegar al centro, una plataforma le permitía, encaramada a ella, observarlo por completo. Era allí en aquel espacio cuadriculado donde ¡Oh misterios de la psique femenina!. La casta joven podía abandonarse a esas ensoñaciones tan típicas de la adolescencia donde el corazón provee de tan tiernas mieles….
(Continuará)

Nota 1
B. Bilvainas señala un anacronismo en la descripción, quizá por algún error en la documentación de la escritora. El Jardín Inglés carece de pavos, si bien se permite algún perrillo de aguas (con correa).
V. T. Enjundias sugiere que la presencia de los pavos obedece exclusivamente a un capricho de la Marquesa de Volandas
.
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lunes, diciembre 04, 2006

La Pasión de Shylviah . Capítulo 2.

Shylvia eligió un kimono de creppe satin azul cobalto que competía con el brillo de su abundante y pelirroja cabellera de bucles tan elásticos y brillantes, que desde niña le habían valido el cariñoso sobrenombre de Little White Cherry Ginger (“pelirrojita”). (Nota a pie de página 1)

Una suave llamada en la puerta precedió a el Ama Remigia con la bandeja del desayuno. Con amoroso afecto esponjó los almohadones de plumón de ganso. Su pelo ceniciento ( el de Remigia) y sus manos sarmentosas le reiteraban día a día su abnegada dedicación.


Húerfana desde los tres años (Shylviah), la anciana Remigia era todo el cariño que aquella pobre niña rica había recibido del mundo siempre amenazando poseer su pureza y su fortuna. En general la bella era generosa en la entrega de la primera y tacaña en la de la segunda, con lo cual la cosa no era tan, tan grave.

Su padre, el Conde Mauricio del Atisbo había pasado a mejor vida jugando al golf por una inesperada subida de potasio. Gracias a Dios, coincidió con un inspirado y postrero swing. Por fortuna el Conde era magro y el cady pudo trasportarle de vuelta a la mansión en el carrito de los palos sin grandes dificultades.

Su madre, gran beldad y compradora compulsiva en terapia, superó la compra compulsiva, pero se hizo adicta a las terapias en las que gastó toda su fortuna cómodamente tumbada en un diván. Dicha circunstancia sumada al hondo pesar tras la muerte de su esposo, la sumió en un estado, que como poco podríamos definir de raro. En cualquier caso, murió de pena un año después víctima de una clorosis mal curada que hizo cruel mella en su organismo minado por la tisis. Sus últimos esputos con sangre los vertió en el diván de su psicoanalista.El Psiquiatra no fue capaz de darle ninguna interpretación a tal hecho.

Pero volvamos, distinguidos lectores a la alcoba de la bella......(Nota pie de página 2 ) (Continuara...)


Nota a pie de página 1.
P. Padocia opina que la utilización de este nombre puede tratarse de un guiño biográfico, lo que convertiría la novela en roman a cleff, que suena muy bien. P. C. Belly disiente teniendo en cuenta que la novela es de por si biográfica y no necesita de guiños de tal índole para ser roman a cleff. Es de por sí una roman a cleff, pero rosa.
Frente a tanta presión, el consejo editorial se tira de los pelos. No se van a poner a modificar el posicionamiento del producto (el libro) por el capricho de un ratón de biblioteca. Cushion se encoge de hombros. Endestras del Cobal cree haber encontrado referencias masónicas.

Nota 2. No se interprete esto literalmente. (N . del traductor) .
La ilustración que he tenido que enlazar a Flicker porque Mr. Blogger no me ha dejado publicar, está dedicada a El Chicharrero terrible, que en post anterior detecta con agudo sentido de la observación, que la bella es manca y así lo expresa en comentario. Saludos para todos, Marga.


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viernes, diciembre 01, 2006

Aviso



Aviso
Queridísimos lectores,

Estoy agotada. Estos días estoy trabajando un montón en muchos campos y necesito reponer fuerzas. Seguramente me iré unos días (no es una de mis bromas) a recuperar el aliento. Intentaré postear un día si un día no.

Os dejo un retrato de Shylviah. Como es tan narcisista, ha insistido tanto, que no me ha quedado opción.
Os avanzo, que en la próxima entrega observareis que, como Belinda Cushion ya ha demostrado que sabe escribir como en el siglo diecinueve, en lo sucesivo se ha comprometido a quitar un 10% de adjetivos por línea. También la he sugerido, con mucha suavidad, que tanta frase subordinada está un poco demodé. De todas formas, si no se enmienda, el Dr. Apocalipsis nos va a dar unas pautas de respiración para no ahogarnos al llegar al último párrafo.
Ay queridos , que duro es luchar con los egos de todo el mundo.

Un beso enorme.
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miércoles, noviembre 29, 2006

La Pasión de Shylvia. Capitulo 1.



Novela Rosa por entregas de Belinda Cushion.
Traducción de Epidistras Ortiz de Kooning.
Basado en una historia real, real.


Shylviah, Marquesa de Volandas y Palo Alto y Master MDA en Política de precio, se desperezó entre sus perfumadas sábanas de raso.
El recuerdo de aquella noche de pasión produjo un estremecimiento en su joven y turgente cuerpo. Aún podía sentir el almíbar de los carnosos labios de Armando, la huella de sus dedos ávidos, que, aún manicurados semanalmente, le proveían tales delicias, que su rememoración la trasportaba al más completo éxtasis carnal y lúbrico desvarío. Por desgracia, ya no estaba.Tuvo que abandonar tanto el éxtasis, como el desvarío, como el lecho antes del alba, para coger la Terminal 4 de pura chamba. Pero no sin haber dejado antes un tierno beso en la despejada frente de la joven y algunos cabellos en la almohada.

Shylviah pensó el cuadro de Santa Teresa que colgaba sobre la cama de sus amados padres. Desde que era una criatura tierna e impresionable, sentía una malsana atracción por aquella obra excelsa. (1) Ver nota a pie de pág.
Si bien era cierto que el ceño ciertamente poblado de la Santa era severo, y la negra toca daba miedo, ¡cuanta pasión destilaban aquellos ojos girados sobre sus órbitas, cuanto frenesí prometían los labios entreabiertos,un poco húmedos, ….¡. Pero alejó por un momento las ensoñaciones místico lúbricas de su linda cabecita. Le sonaban las tripas.

El día, tan azul como las pupilas de nuestra heroína era maravilloso. Se dirigió al vestidor con paso elástico de gacela exótica, indolente, gentil con su salto de cama de La perla. Su tersa piel bronceada de suave seda, su cuerpo de altaneros, erectos, y turgentes senos frente al espejo veneciano de hermosos y labrados perfiles, siguió pareciéndole fantástico a pesar que ya se acercaba a los veinte .
Los tacones de los escarpines de fino damasco resaltaban la redondez de las dos nalgas. Decidió disfrutar un poco mas de tiempo a solas de la visión y regodeo de su poderío carnal antes de ponerlo disposición de los hombres de clase media- alta y alta, que invariablemente caían subyugados por sus innumerables atractivos. Ver nota a pie de página (2). Pero antes….(Continuará).

(1) Nota del traductor: El psiquiatra Críspulo Mandinga duda que fuera el cuadro de Santa Teresa el estuviera sobre la cama de los padres. La evolución psicológica de la joven se corresponde más con el perfil Psicológico de alguien que ha estado mirando constantemente cuadros de Alma Tadena. El Dr. Apocalipsis disiente del disidente anterior pero de momento no se pronuncia.

(2) Algunos investigadores sostienen que Shylviah poseía tan solo dos atractivos reconociendosele sin embargo las innumerables posibilidades que le sacaba a ambos.
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viernes, noviembre 24, 2006

Brujitas

Aviso: A partir de la semana que viene, y si el tiempo no lo impide, me dejo de temas geriátricos para hacer literatura de verdad.Prepararos para cuerpos prietos en la veintena, amplias espaldas, poderosos bustos y romance: La pasión de Shylvia. Barbara Cartland, a mi lado, una aprendiz. Seguramente incluiré algo de hípica épica. Avisados quedais, Dios nos asista. Leer más...

jueves, noviembre 23, 2006

Gracias Florecilla

Anoche me encontré con una conocida de toda la vida.

Estaba junto a un cajero, con su perro. La osteoporosis le ha dejado un cuerpo menudito de brazos desmesuradamente largos. Llevaba una boina ladeada adornada con un broche que le daba un aire a lo a Louise Brooks septuagenaria de lo más chic. Me pilló echándole un vistazo a sus zapatillas deportivas de un dorado mate, yo creo que de Prada, pero hubiera tenido que guiñar mucho el ojo para confirmar. Una chulada. Se alzo un poco la pernera de lustrosísimo tweed del pantalón para facilitar mi avistamiento.
-Un caprichito, pero son comodísimas hija. Comodísimas.
Isabel es una señora que desciende de tres generaciones de mujeres que siempre encuentran algo agradable que decirte. La última vez que ví a su madre, con 98 años y ya enferma de alzheimer se interesó por mi inexistente hermano “el que vive en Tokio” para reiterarme ,acto seguido, el mismo piropo con el que lleva apuntalando mi autoestima desde la década de los setenta “pero mira que es elegante esta niña-joven-señora”.
Su hija es igual. Sus charlas a pie de portal jamás incluyen la meteorología ni la artrosis. Sin embargo, la noté algo distraída mientras alababa mi nuevo corte de pelo, como habla uno mientras piensa o hace otra cosa, un poco despacio. Intentaba quitar el papel de una pegatina del tamaño de una tarjeta de visita.
Al parecer, la entidad bancaria frente a la que nos piropeabamos hizo un recortecito de plantilla prejubilando a un montón de gente en plena posesión de sus facultades, entre ellos su hijo. La anciana está haciendo su propia guerrilla urbana pegando pasquines que informan de la situación por las entidades bancarias de los Jerónimos y zonas aledañas. Me enseñó una de las pegatinas. Con impecable caligrafía describía la situación laboral con un breve texto escrito en rima asonante.
- Aprovecho cada vez que saco al perrito para pegarlas. Tan solo duran unas horas, se quitan con facilidad. Mañana ya no están.

- Te están grabando lo sabes ¿No?, le dije apuntando a la omnipresente camarita.

Se encogió de hombros, me dio un beso y continuo su periplo calle arriba. Me quedé mirándola mientras caminaba. La ví detenerse en otro banco más arriba. Hablaba con una pareja de jóvenes mientras pegaba otra pegatina.
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martes, noviembre 21, 2006

Ausencias

Tengo una pareja de amigos suecos empeñados en buscarme novio. Han perpetrado todo tipo chanchullos para que lo que no une el destino lo reuna un smosgarbord como Dios manda.
Ese tipo de citas nunca salen bien .Me siento como una chuleta de cordero en el mostrador oscilando entre poner carita de que no se de que va la cosa, o lo que es peor, mostrarme con una especie de condescendencia muy classy. Soy orgullosa.

Hace un par de días me organizaron uno de estos encuentros.
Mis amigos son ese tipo de gente que todavía mantienen tras el sofá del cuarto de estar telones hindues tipo cachemira, vinilos amontonados en cestas de mimbre y teles triponas que tienen que desvirtuar la realidad, fijo. Quizá sea por eso por lo que en ocasiones, parecen un poco fuera del mundo, como si estuvieran algo desconcertados o mareados. De verdad creo que es el efecto del contacto continuado con los mandalas hindues. Por mucho que Jung dijera que eran extraordinarios para la salud Psíquica y la introspección en general.

Pero es gente fina, no nos engañemos. De paso, como el que no quiere la cosa, ponen sobre un mantel deshilachado cubiertos de plata labrada y copas de cristal descabaladas. pero bohemias, en el sentido más caro del término. En fin, todo ese estilo un poco inclasificable que solo sabe desplegar la gente bien con la autoconciencia de clase de ida y vuelta.
Son un poco familia Trapp, pero sin sombrero tirolés. El hijo es un prodigio del clarinete, tan encantador, que ni siquiera se pone feo al forrar la boquilla con los labios, que hasta los mas avezados se ponen espantosos, como peces globo sonoros. El infante respeta todas las respiraciones y consigue que la pieza tenga una profundidad tan admirable en su sencillez. que resulta increíble que tenga siete años. En ocasiones, el pater familias toca el violín y la madre canta en plan mezzo. No lo hacen muy bien, pero la belleza y armonía del tríptico bergmaniano canoro frente al atril y sus miradas de complicidad, me ponen verde de envidia. Yo mientras tanto pateo el kilim al compás o engullo disimuladamente alguna pasa.

Ayer me tenían preparado un amiguito. Me recibió con un whisky en mano y dos besos al aire. Tenía una barba de esas suaves y blanditas que me dan mucha grima. Mis dos nórdicos al fondo bien pegaditos y cuchicheantes con su delantalito a juego y observando la escena.

Encontré al tipo algo seco, serio, monosilábico. Sin embargo, pasó algo inesperado. Tengo que decir que no me hizo demasiado caso, no me miro escote, ni piernas, ni nada. Excepto cuando empecé a hablar de Irving Penn, con motivo de una reproducción que tenían enmarcada. He aquí que el barbudo deja el tenedor y aunque siguió mostrando un total desinterés por mi anatomía comenzó a observarme con expresión beatífica y arrobada, sin pestañear. Fueron unos tres minutos de verdadero éxtasis oratorio. En un momento determinado, parpadeó, siguió comiendo, y volvió a su posición inicial de educado desapego rozando el desinterés total.
Lena y yo, nos fuimos a la cocina para poder cotorrear a gusto con el ruido del grifo de fondo.
- ¿Te has fijado como me mira, Lena?
- Las ausencias, querida. Me contesta sacando brillo a un vaso.
- Las ausencias….
- El, no lo sabe, pero desde joven padece una versión levísima de epilepsia que le deja ausente unos segundos. Sus padres no le dijeron nada cuando se lo diagnosticaron y ahora nadie se atreve, no le ha dado problemas e incluso le da un aire tan interesante tan, no se, nihilistamente sexy …¿no te parece?.

Yo ya no digo nada.
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domingo, noviembre 19, 2006

Angeles

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Mi tía Angeles quería ser operada de cataratas por su oftalmólogo y amigo de toda la vida.
Avisada por mi prima del estado de supermovilidad parkinsoniana de la mano del oficiante, ya septuagenario, se despachó con un rotundo: "aunque me deje ciega "y siguió tomándose su tecito tan ricamente.
Mi tía es mujer de grandes fidelidades que en más de una ocasión la han puesto al borde de la tumba. Este verano ingirió sin pestañear un flan de huevo y una tortilla que había estado expuesta al sol agostí y al asedio de las moscas de un patio toledano durante más de 12 horas. Tan solo se recompuso un poco el peinado pensando quizá en dejar una imagen lo más pulcra posible antes de engullir aquel festival de salmonella. "Es mi tata, ella hizo otras cosas por mí"- sentenció tenedor en mano a mi oido Aunque la fámula mas bien le había aligerado notablemente joyero y guardarropa. Pero mi tía hace que no se da cuenta.

Estos días Angeles recibe la visita de su hermana Carmen que desde hace cuarenta años vive en Nueva York. Creyendo que vivimos en el tercer mundo, cada año la trae un buen montón de revistas como para ponerla al día de diferentes aspectos del american way of life a todo color: de lo bien que se vive en América, que tienen lavadoras, comen cereales , llevan las gorras hacia atrás y esas cosas.
Preocupada por la actualización del atuendo de mi tía, porta maletas repletas de jerseys refulgentes de lentejuelas, y pantalones de tergal malva que despliega sobre la cama de Angeles que, como puede intenta compatibilizar semejantes delirios textiles con sus deliciosas faldas de franela que quedan totalmente desconcertadas en su armario.

Cada navidad mi tia sufre reformateados de su impecable maquillaje cuyos parpados se llenan de polvos azules espesisimos que Carmen aplica con diligencia .Nos la deja trasvestida en una especie de Cleopatra sin Richard Burton. Toda la casa es un despliegue de cajitas nacaradas, perfumes narcotizantes, borlas y apliques para el pelo en forma de espesos rodetes color caoba y moños de quita y pon.
Cada noviembre esta visita altera la tranquila existencia mi tía que transcurre entre pasear a su perrito y merendar tortitas con nata con sus amigas. Con la intención de que Ángeles no cocine y de paso hacerle sentir el poderío del dólar, Carmen provee de viandas a mi sufrida tía que apenas se atreve a salir del cuarto de estar.
La vuelta del Corte Ingles de Carmen es épica: dos bolsas estallantes de robustos habitantes del fondo del mar que sacuden sus colas y abren y cierran sus pinzas en un ultimo intento de vida ultramarina. Bogavantes, centollos, almejas, cigalas que dan sus ultimas bocanadas sobre la mesa ante el horror de mi Angeles a la que deja el papel de ejecutora del sacrificio.
Son cuarenta y cinco dias de vida marina donde no cabe ni un mal plato de lentejas y el acido úrico inicia sus propias marejadas con gran peligro para la integridad física de las ancianas. Cuando la visitamos nos da de estraperlo puñados de almejas, alguna cigala el corredor de la muerte, y algun centollo descuartizado, aprovechando algún descuido de Carmen.
Afortunadamente se va despues de las navidades dejando un rastro a perfume de violetas de Avon y algun Reader Digest olvidado.
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