miércoles, octubre 11, 2006

Becarios

Si un buen día desapareciera la silicona de las casas los edificios se desmoronarían como una baraja de naipes. Silicona en las juntas de las ventanas, en las mamparas, en las puertas, sellando hornos, muebles, azulejos, bañeras, inodoros.

La silicona pega el mundo, y sobre todo, impide que huela.

Dicen los que se dedican a estudiar a los creadores que crear es vincular ideas dispares que nunca habían tenido relación. Pues bien, la silicona es el Leonardo da Vinci de nuestro tiempo, el Einstein de nuestra era. La silicona casa maderas con metales, cristales con plásticos, polivinilos con mármoles, cerámicas con yesos. Le sirve igual a Norman Foster que a Paco Méndez.

La silicona mola y si un día desapareciera, los edificios se desmoronarían como una baraja de naipes. La silicona es importante pero, si un buen día desaparecieran los becarios de las empresas se caería el mundo entero.

Becarios haciendo el trabajo de sus superiores por una miseria. Becarios que vuelven a ser contratados en su puesto sin tener ya nada que aprender ni que ganar. El asiento sudado del becario, receptáculo de innumerables culos juveniles. Puesto subastado una y otra vez a la ilusión del recién llegado.

Kundera dice que el coqueteo es una promesa de coito sin garantía, el ser becado es una promesa de curro sin garantía, que casi nunca acaba en cama.

18 comentarios:

Yorchus dijo...

Muy cierto, nadie ha dicho o escrito esta verdad mejor que tú.

Recuerdo cuando yo fui becario hace 5 años... Voy a pedir a mi jefe que me ponga a uno xD.

Detrásdelreflejo dijo...

Nada de lo que realmente sostiene el mundo es visible, ni los becarios, ni la silicona, ni muchas otras cosas.

Quizás el énfasis de nuestra cultura en la visibilidad se deba, paradójicamente, al deseo de condenar a la invisibilidad todo lo que nos molesta.

lila ortega dijo...

Chapeau.

Ignacio dijo...

Me gustan los dibujos

Achab dijo...

"A veces acaba debajo de una mesa."

Mónica L.

Roxi dijo...

Que cierto, que triste y que pena.
Pero quién no lo vivió en algún momento. Esas ganas, esa energía y esa ilusión. Después la desilusión y el parendizaje.
Lo bueno es que se aprende un montón. Lo que me desquicia no sólo de este poético y tan bien narrado ejemplo (metafórico y representativo de otras realidades insospechadas además) es que para aprender haya que perder un poco la ilusión ... es como envejecer.
En nosotros está rejuvenecer, así que a no bajar las defensas.
Besos y abrazos, ya volví!

Roxi dijo...

Ahhh el dibujo del ser de silicona, se me figuró un dios de la india. Quizás cuanto oficinista por ahí, no sea en realidad por su creatividad incomprendida un semi-dios.

florecilla de alcanfor dijo...

Y al pobre becario que se le cumple al contrato le pasa como a la silicona del baño cuando le salen hongos.

El Deivid dijo...

Yo, igual que Yorchus, fui becario hace 5 años. 2 años después volví a ser becario.
A veces me pongo a pensar de forma un poco radical en los vaivenes de la historia: nuestros abuelos y padres lucharon por sus derechos, y el relax y la falta de fe en la política nos traen de vuelta a un nuevo feudalismo. Acabaremos jurando fidelidad como vasallos-becarios a nuestro rey-director general, en la torre del homenaje (la última planta del rascacielos).

Marga, tienes un estilo contundente como una maza llena de pinchos, sutil y sibilante como un látigo de siete colas.

Para terminar, una cita de Zapp Branigan, a propósito de desmoronamientos de naipes:

"las fichas de dominó caerán como un castilo de naipes: Jaque-mate".

Un verso prescindible. dijo...
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Un verso prescindible. dijo...

Habitantes de cajón desastre. Actualmente soy becario. Poco a poco voy perdiendo la ilusión por mi puesto, mi silla roja es lo mejor de todo. Tengo una pantalla a 45 cm de mi cara que funciona a golpes. Una directora de arte incoherente, una coordinadora histérica y que sabe de todo, un equipo de creativos sin creatividad pero con oficio, temor a pedir mis días de vacaciones cuando quiera y sobretodo unas ganas contenidas de crear, crear, crear, crear, crear, crear y que no desmoronen con argumentos estúpidos cuanto haga. Quiero crear, crear, crear, crer, crear...

Tácito

azirafel dijo...

Si el dia que desapareciera se llevara los cimientos de la sociedad moderna, no seria un buen dia seria el dia mas feliz de la humanidad.

asco dijo...

ja!. yo quiero ser becario de mtv, si si, la cadena de videos mtv, ¿para qué?, pues para hacerme la chaqueta mental de quedarme ahi a laborar, es el flirteo con la despampanante mujer que va en el auto de al lado y que por un momento la imaginé desnuda al borde de mi cama suplicando por más sexo.

Cuando me di cuenta, yo iba en el transporte público admirando el silicón de los edificios.

Yayo Salva dijo...

Muy acertada tu descripción de la vida perra del becario. Lo malo es que el sistema no deja escapatoria. Entre las bambalinas se mueven los intereses de una sociedad que intenta que el becario devuelva el costo de su formación, adelantado por el sistema.
Un beso.

gonzalo dijo...

mmmmmmmmmmmmmmmmmm

en el campo del derecho, los practicantes son un peligro vivo.

se aprende de las caídas, pero para el cliente es "su caída".

que leguleyo ando esta tarde.....ostias.

No me soporto.

toxcatl dijo...

Y que razon llevas, jodía.-

Gonzalo: igual es qeu las prácticas están mal planteadas y se lanza al pobre novato a los leones a la más minima o con ese cliente del que no se quiere saber mas que si va a pagar o no.-

Eulalia dijo...

Si un día desapareciera la silicona de determinados cuerpos quedarían como una baraja incompleta.
Si un día desaparecieran los becarios de determinados departamentos, también.
Así son las cosas, querida.
Pero tampoco se molestan en luchar para que las cosas sean diferentes.
Un beso.

Sr. D dijo...

No seais becarios. Optad por sus rimas consonantes: empresarios, funcionarios....Muchas lágrimas de veo en los ojos ajenos se secarían tomando decisiones. Ahora bien...en la calle siempre hace más frio que en la becaría....